domingo, 27 de octubre de 2019

PARÁSITOS (mejor película festival Cannes 2019)


Director: Bong Joon-Ho
Año: 2019
País: Corea del Sur
Protagonistas: Song Kang-ho, Cho Yeo-Jeong, Choi Woo-Shik, Lee Jung Eun, Park So Dam, Lee Sun-Kyun, Hyun Seung-min

El título de la película hace alusión al significado de la palabra parásito: "organismo que vive en un ser vivo de cuyas sustancias se alimenta, debilitándolo generalmente sin llegar a matarlo". Esto es lo que nos muestra este filme en la primera parte, con el ingreso uno a uno de los miembros de una familia de bajos recursos, en situación económica crítica, a la casa de una familia acaudalada, involucrándose y absorbiendo sus vidas. 

Ki-Woo, el hijo adolescente de la familia Kim, quien se encuentra desocupado (no estudia ni trabaja), logra gracias al contacto de un amigo y valiéndose de documentación falsa, ser contratado por el Sr. Park para dar clases de inglés a su hija. Este trabajo es aprovechado para abrirle las puertas de un hogar lujoso y para buscar posibilidades a los otros tres miembros de la familia de "Kevin" (como ahora se hace llamar el joven) con el propósito de que laboren al servicio de sus nuevos jefes.

Kevin, su hermana Jessica (quien también cambió su nombre), su padre Ki-taek y su madre Moon-gwang, viven del rebusque diario, en un sótano de un barrio marginal de una ciudad de Corea del Sur. El engaño hace parte de su cotidianidad y lo han convertido en un arte, pero sin que tenga consecuencias funestas para otros. 

Los 4 miembros de la familia Kim se han introducido mediante trampas como trabajadores en la casa de la familia Park, desplazando a otros que eran de su confianza: el padre de Kevin reemplazó al anterior chofer, la madre sustituyó al ama de llaves. Igualmente, Jessica, con diplomas falsos, es aceptada como maestra de terapia del arte del hijo menor de los Park.  Esta primera parte de la película se concentra en las argucias para lograr este objetivo de invasión, con mucha naturalidad y cierta ingenuidad de parte de quienes los reciben. Timar es parte de la necesidad en el diario vivir de la familia Kim. 

Hechos externos e inesperados, sin embargo, dan un vuelco a los propósitos iniciales y por lo tanto a la trama de la película. Lo que empezó como comedia se convierte en drama, llevando a desenlaces no previstos, conjugando el humor con la tragedia. 

Como en otras películas del mismo director Bong Joon-ho, el entorno en el cual se desenvuelven sus personajes es definitivo para entender su comportamiento. Las situaciones extremas llevan a buscar alternativas, muchas veces non sanctas, en búsqueda de la supervivencia, lo cual saca a relucir lo peor de la naturaleza humana. La convivencia entre familias de condición social tan desigual es un caldo de cultivo para el resentimiento y la envidia. Esto se agrava con la indiferencia de quién todo lo tiene, que termina por obviar y despreciar a todos aquellos que no tienen su misma posición. 

El contraste entre la forma de vida de las dos familias se evidencia a propósito en varias escenas, como aquella de la inundación de la vivienda de los Kim, al tiempo que la familia Park prepara la fiesta de cumpleaños para su hijo. El barrio y el sótano en el cual conviven los Kim se diferencian notablemente de la mansión y los jardines que disfrutan los Park, mediante distintos planos. Las clases particulares que reciben unos, muestra la disparidad con la falta de estudio de los otros. Estas diferencias, y el deseo de salir del mundo en el cual viven, llevan a los miembros de la familia Kim a soñar con tener los mismos privilegios de los Park. 

Los hechos que suceden en el desenlace final aterrizan a sus protagonistas y dejan ver que los deseos se cumplen más fácil en los sueños que en la realidad. Ante la pregunta de Kevin a su padre sobre el plan a seguir ante los nuevos eventos, este le contesta "¿sabes qué tipo de plan nunca falla? No tener plan. ¿Sabes por qué? Si haces un plan, la vida nunca funciona así. Sin un plan nada puede salir mal y si algo se sale de control, no importa". 

Una película con muy buenos ingredientes: guión, ritmo, buenos actores, excelentes planos y manejo de cámara.


Del Director: Bong Joon-Ho nació en Daegu, Corea del Sur en 1969. Es director y guionista. Otras de sus películas: The Host, Snowpiercer (estas dos dentro de las más taquilleras en Corea en toda la historia), Memorias de un asesino, Madre, Okja. Parásitos ganó la palma de oro en Cannes en 2019.

lunes, 14 de octubre de 2019

EL ALZHEIMER EN 3 PELICULAS



El Alzheimer es una enfermedad que afecta la memoria y otras importantes funciones mentales. A nivel mundial 50 millones de personas sufren del mal y cada año hay 10 millones de nuevos casos. Se calcula que entre el 5 y el 8 % de la población general de 60 años o más, sufre demencia en determinado momento. El gran reto está en que no hay cura hasta ahora y en que la población envejece a mayor edad. Para 2050 la cifra podría triplicarse hasta llegar a 152 millones de personas afectadas. 

Por su importancia, muchas películas han abordado el tema, en 3 de ellas (de años recientes),” Lejos de ella", "Lo que fuimos” y "Siempre Alice" se plasma la evolución que la enfermedad tiene en el paciente, las implicaciones para quien lo padece y las consecuencias sobre el entorno familiar. A través de actuaciones destacadas de las mujeres protagonistas de estas 3 cintas y con el foco en la enfermedad, se aborda este sensible tema. 

En "Siempre Alice", su protagonista es Juliane Moore, quien nos muestra el deterioro progresivo que sufre una destacada profesora de Lingüística en la primera fase de la enfermedad. Los síntomas iniciales tienen que ver con la dificultad de recordar eventos o conversaciones recientes, por ello, se repiten expresiones o preguntas y se olvidan tanto los lugares conocidos como los nombres de los familiares. Como dice Alice "empecé a olvidar cosas como palabras y nombres...", "Siento como si mi cerebro estuviese muriendo y todo lo que trabajé en mi vida se estuviera yendo...". La película plantea además las reacciones de los miembros de la familia con relación a la enfermedad. El esposo y dos de los hijos buscan la manera de evadir la situación y una de las hijas, aparentemente la más débil, afronta con decisión y con entrega el cuidado de su madre. La película nos lleva a una confrontación por parte del paciente con su enfermedad y a una aceptación de la misma, ante la imposibilidad de solucionarla. Vale la pena mencionar que esta actuación le valió a Julianne Moore el premio Oscar como mejor actriz.

La segunda cinta, "lo que fuimos", expone igualmente los conflictos al interior del grupo familiar cuando se agravan los síntomas del enfermo y las distintas opiniones respecto a su manejo. Cuatro actores interpretan los roles de la madre, víctima de la enfermedad, el padre y los dos hijos adultos. Robert Forster, quien interpreta a Burt, el padre, defiende a toda costa la permanencia de su esposa Ruth (Blythe Danner), en su casa y se niega a llevarla a un geriátrico porque como lo dice de manera reiterada, "El amor es compromiso". Sus hijos en cambio, interpretados por Hillary Swank y Michael Shannon, son partidarios de llevar a su madre a un asilo. Las peleas entre hermanos se generan por la carga que significa la enferma. Uno de ellos reclama al otro porque ha llevado mayor tiempo la responsabilidad. Ruth, la madre, en sus momentos de conciencia, le dice a su esposo "Debes saber qué hacer cuando llegue el momento". Al final, con la internación de Ruth, su hija manifiesta "es mi turno de cuidarla". En esta película vemos una lección de amor incondicional por parte del cónyuge, que a veces se vuelve ciega ante las evidencias de una enfermedad que no tiene remedio.

Como bien se describe en la tercera película, "lejos de ella", en la fase moderada de la enfermedad y tomada la decisión de internar el paciente en un asilo geriátrico, empieza éste a desprenderse de sus seres queridos por la simple razón de que no los recuerda. Como lo manifiesta una de las enfermeras, "algunos enfermos se sienten más en casa con otros enfermos que con su familia". En esta cinta se aborda la decisión de reclusión en un centro especializado por parte de Fiona (interpretada por Julie Christi), su protagonista y quien padece la enfermedad. Al principio, ella manifiesta "No estoy ida por completo, solo me estoy yendo". Posteriormente, cuando se da cuenta de que la enfermedad progresa, enfrenta la situación, y le expresa a su esposo” Estamos en esa etapa Grant. No estás tomando esta decisión solo...ya lo decidí". El drama que vive Grant (Gordon Piset) cuando en las visitas ya no lo reconoce y empieza a notar el deterioro físico y el abandono de su mujer, está muy bien caracterizado. Al final, como ella misma lo había dicho: "Es la vida, no se le puede ganar a la vida"

La paradoja del Alzheimer para los seres cercanos al enfermo, es seguir viendo la presencia del ser querido pero cuya mente lo ha abandonado, impidiéndole no solo interactuar sino también, de manera progresiva, valerse por sí mismo. Un choque doloroso para el enfermo en las primeras etapas cuando aún tiene conciencia y un golpe para la familia que presencia cómo deja de ser quien fue. Finalmente, en las etapas más avanzadas "la única bendición…es que no recuerdan que no recuerdan". 

SIEMPRE ALICE 

Directores: Wash Westmoreland y Richard Glatzer
Protagonistas: Julianne Moore, Alec Baldwin, Kristen Stewart
País: Estados Unidos, Reino Unido, Francia
Año: 2014

LO QUE FUIMOS 

Directora: Elizabeth Chomka
Protagonistas: Hillary Swank, Michael Shannon, Robert Forster, Blythe Danner
País: Estados Unidos
Año: 2019

LEJOS DE ELLA

Directora: Sarah Polley
Protagonistas: Julie Christie, Gordon Pinset
País: Canadá 
Año:  2009 







martes, 3 de septiembre de 2019

MONOS



Director: Alejandro Landes
Año: 2019
País: Colombia
Protagonistas: Moisés Arias, Julianne Nicholson, Sofía Buenaventura, Sneider Castro, Wilson Salazar

En esta película colombiana, del director Colombo Ecuatoriano Alejandro Landes, la protagonista es la trama y el calificativo para nombrarla es, tensión. Más que un papel que destaque a alguno de los personajes, el corazón lo constituye la historia que se cuenta y lo más destacable está en la forma de narrarla. 

El guión refiere un episodio que ha sido común en nuestro país (afortunadamente hoy en disminución), el secuestro, del cual es víctima una extranjera y la custodia que ello implica para unos jóvenes guerrilleros, cuyas historias no conocemos y a quienes solo identificamos por sus apodos. 

Haciendo visible lo que el secuestro significa para quien lo padece, se muestra paralelamente el drama de unos adolescentes, casi niños, pertenecientes a un grupo revolucionario. Los secuestradores padecen las consecuencias del aislamiento y la soledad, las mismas a las cuales someten a sus víctimas. Y aunque la cinta no pretende poner a éstas y a sus victimarios en el mismo plano, si nos muestra que ambos son prisioneros y que los resultados del conflicto son devastadoras tanto para unos como para otros.

Los raptores entran en un proceso de insensibilización progresiva, que empieza con el trato al secuestrado y continúa con la agresividad entre ellos mismos. A falta de diversión, buscan refugio en la promiscuidad sexual, el alcohol y el juego con sus armas. Las escenas de los guerrilleros en sus fiestas nocturnas son muy impactantes porque muestran una agresividad que busca ser canalizada. El trato con la "doctora", así llaman a la víctima del secuestro, pone en evidencia la desaparición de la persona como tal, la cual pasa a ser un objeto que debe cuidarse, por el eventual pago que representa. Una vaca, que recobra gran importancia al inicio de la película, resulta de mayor preocupación que la misma secuestrada.

Uno a uno los personajes empiezan a sufrir sus propios infiernos. La presión a la cual son sometidos los guerrilleros desemboca en conflictos entre ellos y los lleva a pelear por el liderazgo y a generar bandos en su interior. Las reglas empiezan a romperse y comienzan las reclamaciones y las denuncias ante sus superiores. Las condiciones límites conducen a estos jóvenes a tomar decisiones como el suicidio o la deserción. 

Dos escenas muestran la lenta degradación en la cual caen los personajes. Una es la de la cacería sobre Rambo, uno de los guerrilleros que decide desertar, con un desenlace trágico sobre la pareja que lo acogió, mostrando que en el conflicto no sólo sufren los bandos enfrentados, sino también la población civil. 

La otra escena es la lucha entre una de las secuestradas y la "doctora", cuando ésta última decide escapar, y el acto brutal que es capaz de cometer para defender su vida. 

El mundo apartado en el cual se desarrolla la película tiene elementos comunes con la novela "el señor de las moscas”, como lo ha manifestado el director en algunas entrevistas. Como se describe en este libro, unos adolescentes aislados de otros seres humanos, forman una comunidad en la cual empiezan a crear sus propias reglas de convivencia y sus propios liderazgos. Todas las emociones humanas salen a relucir cuando los ambientes se tornan extremos y surge lo peor de cada uno en la lucha por la supervivencia. 

Vale la pena mencionar el contraste que se percibe durante toda la película, entre el ambiente de tensión en el cual viven los personajes y la belleza del entorno, primero en el páramo y luego en la selva. Las fotografías de los amaneceres y anocheceres en las montañas, la de los ríos de gran caudal, la vegetación de la selva, son mostradas en toda su dimensión. Estos escenarios exuberantes no pueden ser apreciados por la secuestrada en su encierro, ni por los captores, debido al miedo y la zozobra que a todos acompaña. 

Desde el punto de vista técnico la película tiene grandes aciertos: la fotografía, el sonido, las escenas en el agua y la música que apoya todo el recorrido. 

Monos nos presenta una historia del conflicto en Colombia con una mirada puesta en la sicología de los personajes, más que en las armas; en un ambiente de estrés, pero rodeados de un entorno natural que, por contraste, debería invitar a la tranquilidad y a la contemplación.  

Del Director: Alejandro Landes nació en Sao Paulo, Brasil (1980), es hijo de madre colombiana y padre ecuatoriano. Dirigió la película “Porfirio” y el documental “Cocalero”.

lunes, 19 de agosto de 2019

BEAUTIFUL BOY (Siempre serás mi hijo)




Director: Félix Van Groeningen
Año: 2018
País: Estados Unidos
Protagonistas: Timothée Chalamet, Steve Carell, Maura Tierney, Amy Ryan 

Esta película es ante todo el recorrido de un joven por el camino de la drogadicción, realizada con especial sensibilidad y tacto. En ella se hacen visibles tres aspectos: La adicción a la cual pueden conducir los medicamentos convencionales, la afectación del círculo familiar debido al problema de las drogas y las etapas por las cuales atraviesa un adicto, incluidas las dificultades para superar tal condición. 

Muchos filmes giran alrededor del tema en cuestión; en esta película en particular, se rescata el tratamiento que el director da a las situaciones de conflicto, donde se evita caer en el melodrama o en escenas innecesarias de degradación. No por ello se obvian los límites a los cuales llega el protagonista en su enfermedad. 

En el centro de la trama está la relación del padre, David, y del hijo, Nic, quienes viven juntos desde la separación de sus padres. Con el segundo matrimonio de David se forma un nuevo hogar, el cual se amplía con la llegada de dos hijos concebidos en la nueva relación. 

Mediante flashbacks, que nos remiten a la infancia de Nic, se nos muestran varias situaciones: la buena comunicación que éste tiene con su padre (quien impulsa y apoya sus inquietudes), el entorno familiar y el afecto de sus hermanos, la relación con la esposa de su padre, quien lo ha cuidado como un hijo propio. Padre e hijo construyen una relación de complicidad en la que se sienten fortalecidos. Este énfasis en los espacios que ambos comparten no es gratuito, pues nos invita a reflexionar sobre la drogadicción, la cual no siempre es producto de relaciones familiares disfuncionales.

El camino hacia el abismo de Nic se inicia a partir de medicamentos formulados por su médico, después de sufrir un accidente, lo que le crea adicción y lo conduce al consumo de drogas más fuertes. El mensaje sobre cómo los opiáceos han arrastrado al vicio a muchos pacientes es contundente. En Estados Unidos, donde la película tiene lugar, existe en la actualidad un problema de salud pública, producto, entre otros, de los efectos que trajeron estas medicinas. Compañías como Purdue Pharma, han sido demandadas a causa de la información que ocultaron respecto a los efectos secundarios de una droga como el Oxicontin, formulada para calmar el dolor. *

La impotencia de la familia para afrontar el problema de adicción de Nic va creciendo, y éste entra en una espiral de degeneración. El abandono de los propósitos del joven, quien deja de lado la universidad y sus inquietudes de escritor, la desidia para hacer algo distinto a drogarse, las mentiras a las cuales recurre para hacer creer que todo marcha bien y los robos que efectúa en su propia casa para sostener el vicio, hacen parte de ese tortuoso camino. 

Las desintoxicaciones a las cuales se somete Nic, por solicitud de su padre, nos dejan ver los engaños y las falsas expectativas que venden muchos centros de rehabilitación, aprovechando la angustia y la desesperación de quienes conviven con un drogadicto. Como bien se transmite al final de la cinta, las probabilidades de recuperación son mínimas y más aún, cuando el vicio se ha iniciado muy temprano. De allí, la impotencia que se evidencia en los estados más críticos de la enfermedad, cuando tanto el enfermo como su familia se sienten acorralados. No basta la buena voluntad para salir adelante. 

Los diálogos entre padre e hijo y los esfuerzos desplegados por el primero para que su hijo salga del hoyo profundo en el que ha caído, son lo mejor de la película. La actuación de Timothée Chalamet, como Nic es excelente. El joven promisorio, inteligente y sensible del inicio, contrasta con la persona ausente e indiferente en la cual termina convertido. Ya este actor había demostrado sus dotes interpretativas en la película "Llámame por tu nombre". 

Ver el proceso de crecimiento personal e intelectual de Nic, con quien logramos una conexión desde el inicio, y asistir luego a su derrumbe, sin que podamos entender muy bien las razones, transmite la angustia, el dolor y la impotencia tanto del protagonista como de su familia. Ese camino se realiza con tal realismo y sensibilidad que merece la pena transitarlo. 

Vale la pena por último destacar la banda musical de la película, con canciones que acompañan los diferentes momentos.

Del Director: Félix Van Groeningen, nació en 1977 en Bélgica. Otras de sus películas: "Alabama Monroe", "El círculo del amor se rompe" nominada al Óscar a mejor película extranjera, "Bélgica". 

*En el año 2017 Estados Unidos declara emergencia de salud pública por los temas de adicción. En el 2016 murieron más de 60.000 personas por sobredosis de opioides.

jueves, 1 de agosto de 2019

DOLOR Y GLORIA




Director y Guionista: Pedro Almodóvar
Año: 2019
País: España
Protagonistas: Antonio Banderas, Asier Etxeandia, Julieta Serrano, Asier Flores,   Penélope Cruz, Leonardo Sbaraglia.

Esta película, la más reciente del director español Pedro Almodóvar, refleja muchos aspectos de su vida personal los cuales habían sido abordados en otras de sus cintas y que constituyen una temática recurrente. Su madre, la homosexualidad, las vivencias de la infancia, la educación impartida por sacerdotes, su pasión por el cine y la escritura, son los temas presentes. 

El argumento gira en torno a un director de cine, Salvador Mallo, interpretado por Antonio Banderas, con amplio reconocimiento, pero quien desde hace varios años abandonó su trabajo y se ha alejado de sus seguidores. Con una vida solitaria, pasa gran parte de su tiempo encerrado en su apartamento de Madrid, concentrado en las dolencias físicas y mentales que lo aquejan y que, según él, le impiden continuar con su oficio. 

Esta vez Almodóvar tiene un tratamiento más íntimo y personal del tema y hace menos concesiones al espectador. No se preocupa en ser complaciente, y a diferencia de muchas de sus películas anteriores, donde despliega ese humor tan propio, en esta ahonda en aspectos importantes para él, y no necesariamente para sus espectadores. 

En ese sentido, la película no desarrolla una línea argumental, sino que trae recuerdos aislados de la vida de Salvador, recurriendo a diferentes herramientas cinematográficas. Mediante monólogos representados en una obra de teatro donde reflexiona sobre su amor de juventud y sobre la adicción a las drogas; a través de flash back que muestran la relación que tuvo con su madre días antes de que ella muriera; o, devolviéndose a los recuerdos de su niñez mediante varias puestas en escena. 

Esos fragmentos, a los cuales vuelve durante toda la película, terminan siendo muy irregulares. Por ejemplo, el monólogo sobre el amante que tuvo Salvador en su juventud y la incidencia que sobre la relación tuvo la heroína, está muy bien actuado por quien interpreta el papel de Alberto Crespo. Resulta atractivo su contenido y atrapa la atención al punto de hacernos sentir frente al escenario. De la misma manera, son llamativos los diálogos del director con su madre, vieja y enferma, los cuales resultan simpáticos, nostálgicos y auténticos. En estas escenas apreciamos un director más optimista y cercano al público.

En cambio, muchas de las referencias a la niñez, ambientadas en su pueblo natal, resultan impostadas, con actuaciones muy poco creíbles, incluyendo la de Penélope Cruz en el papel de la madre del director cuando éste era apenas un niño. Igualmente, aquella escena del reencuentro de Salvador con Alberto, el actor principal de la película "sabor” en la que ambos participaron, resulta demasiado larga. 

El espacio que se da en la cinta a las enfermedades que padece el protagonista resulta exagerado y de poco interés. Sobran escenas como la cita al médico o aquella de la operación a la cual fue sometido Salvador. 

De todos modos, siguen presentes aspectos que identifican el cine de Almodóvar y que son visualmente muy atractivos tales como los cuadros coloridos y en movimiento que introducen la película, o la decoración del apartamento del protagonista, rodeado de obras de arte. Se destaca igualmente la banda sonora de Alberto Iglesias, que incluye una remembranza de Chavela Vargas. 

Las actuaciones más destacadas resultan siendo la de los actores secundarios: Asier Etxeandia, como Alberto; Julieta Serrano en el papel de la madre de Salvador, en su vejez; Asier Flores quien interpreta a Salvador en su niñez.  Antonio Banderas luce sobrio y ponderado, alejado por fortuna de muchos de los papeles triviales que ha representado en otras proyecciones. Considero que su rol, sin embargo, no da para el premio que le fue otorgado como mejor actor en el festival de Cannes de 2019. 

En resumen, una película muy irregular, que no pretende contar una historia sino presentar fragmentos de vida los cuales fueron significativos para Salvador, alter ego de Pedro Almodóvar, y que, en las diferentes maneras de representarlos, resultan unos conmovedores y de gran interés y otros, definitivamente aburridos.




sábado, 22 de junio de 2019

ALGO EN QUÉ CREER



Directores: Varios
Creador: Adam Price, también uno de los directores
Año: 2017- actual
País: Dinamarca
Protagonistas: Lars Mikkelsen, Ann Eleonora Jorgensen, Simon Sears, Morten Hee Anderson, Fanny Louise Bernth, Camila Lau.

Se trata de una serie danesa, presentada por Netflix, con 20 capítulos en dos temporadas. Dado el papel fundamental que en ella juega la religión, hay que decir, como parte del contexto, que en Dinamarca el cristianismo de tipo protestante luterano es la religión oficial de la cual hace parte cerca del 60% de la población. Los sacerdotes pueden contraer matrimonio, las mujeres pueden ser ordenadas y llegar a ser obispos, se acepta el matrimonio entre personas del mismo sexo. La iglesia danesa es liberal y abierta y se considera parte de la cultura, las tradiciones y las costumbres del país. 

Alrededor de los Krogh, familia sobre la cual gira la temática, con una tradición de pastores por más de 250 años, se hacen visibles dos aspectos que constituyen el corazón del guión. Uno, las tensiones permanentes entre los principios religiosos y las pasiones y vicios de una sociedad, frente a los cuales no son ajenos los sacerdotes. El otro aspecto es la culpa, la cual surge de los comportamientos que se consideran equivocados o de decisiones que acarrean nefastas consecuencias. 

La familia presidida por Johanes, patriarca y pastor, está compuesta por su esposa y 2 hijos. Uno de ellos, August, sigue la vocación del padre, que además debe ser el legado transmitido por generaciones. Por decisión propia, se alista por su país en una guerra ajena, en un territorio de mayoría musulmana. Durante una emboscada, asesina por error a una mujer inocente y este hecho marca su vida. A su regreso a casa sufre de estrés post traumático, el cual desemboca en esquizofrenia. El ocultar la verdad de lo que pasó, por consejo del padre, lo lleva a su muerte. A partir de este momento, el argumento gira alrededor del deceso de August.

La serie revela el abismo entre lo que se proclama a través del libro sagrado y las vivencias cotidianas, a pesar de las mejores intenciones de sus protagonistas. Las tentaciones humanas están allí, presentes en los actos del día a día. 

El pastor tiene sus propias ambiciones de ascender como obispo, las cuales se frustran dado su férreo y agresivo temperamento. El desengaño lo lleva a recaer en el alcoholismo con el que ha convivido, pues tanto las mujeres como el alcohol han rondado su vida. La soberbia ronda al padre y a su hijo August, pues al apegarse a la Fe en Dios, para quien todo es posible, se le niega a éste cualquier tratamiento mental. La esposa de Johanes reacciona a las infidelidades de su esposo teniendo sus propios romances. El otro hijo, Cristian, empieza a buscar su camino espiritual y tiene éxito convirtiendo sus creencias en una fórmula comercial a la cual renuncia posteriormente cuando se da cuenta de su banalidad. 

Con la muerte de August se despiertan las culpas al interior de la familia, y en la búsqueda de las razones, cada uno de sus miembros va despejando el camino para su propia redención. Johannes se da cuenta de la carga que significó para él aceptar un padre que lo oprimió y lo dirigió por el camino del sacerdocio. A pesar del amor por su oficio, él repitió la historia con sus hijos. Elizabeth, la madre, se da cuenta que debido al esfuerzo por contener a su marido no defendió suficientemente a sus hijos, especialmente a August. Cristian se siente culpable porque subestimó la enfermedad de su hermano y empieza a comprender el comportamiento de su padre, contra el cual mantenía una permanente rabia. 

Alrededor de la familia Krogh se muestran los conflictos de toda sociedad. La difícil convivencia de los cristianos con musulmanes, con judíos y aún con quienes no tienen ninguna religión. Las posiciones frente a las relaciones homosexuales, muchas veces tratada como una enfermedad que requiere ser curada. La drogadicción, y su dificultad para superarla. La eutanasia y la confrontación con los avances de una medicina que busca prolongar la vida a cualquier costo. El perdón, más difícil de aplicar para uno mismo que para los demás. Situaciones todas que enfrentan visiones diferentes y se confrontan contra las creencias y valores arraigados en la religión, la educación y la familia, pero que son presentadas con honestidad y claridad.

Las conversaciones del capítulo final constituyen un excelente epílogo. El reclamo que hace Elizabeth a su esposo, Johanes, sobre el peso de callar las verdades al interior de su familia, lo cual fue heredado de su padre; el desgaste de seguir peleando contra él por parte de su hijo y su nuera.  La conversación de Cristian con su padre, donde le expresa su miedo y el de su hermano August, por no llegar a ser tan competentes como él. El reconocimiento de que fue un padre horrible pero también fue un padre fantástico, al cual siempre vieron como un Dios. 

Son estos matices de los personajes construidos a lo largo de los capítulos, los que impiden clasificarlos entre buenos o malos, el mayor logro de la serie. Todos tienen un lado oscuro, pero también son capaces de las mayores entregas y sacrificios.  Johanes encarna estas contradicciones entre lo mejor y lo peor de un ser. Este personaje, interpretado de manera brillante por Lars Mikkelsen, tiene tal presencia en la pantalla que nos hace sentir la presión por él ejercida sobre su familia y su feligresía. 

En conclusión, un buen retrato de la familia y la sociedad, con excelentes actuaciones y una muy buena música que acompaño los inicios y los fines de los capítulos. 


viernes, 7 de junio de 2019

LA CASA DE JACK




Director: Lars Von Trier
Año: 2018
País: Dinamarca
Protagonistas: Matt Dillon, Bruno Granz, Uma Thurman

No hay término medio ni indiferencia para los espectadores de esta película, la última de Lars Von Trier, genera gusto o aborrecimiento. Dentro del estilo de filmografía del Director, la casa de Jack está repleta de excesos, pero también de belleza. Como el mismo lo manifestó en una entrevista "Si no cometemos errores o provocaciones o algo que vaya más allá, las cosas se detendrán". 

La cinta tiene dos secciones, la primera, más cruda y en momentos molesta, está concentrada en 5 crímenes. La segunda, más filosófica y artística, en el camino al infierno que Jack recorre con Verge, la voz de la conciencia o del juez, con quien mantiene un diálogo durante toda la película. 

Jack, un ingeniero, con trastorno obsesivo compulsivo, se convierte en un asesino en serie. Su frialdad y apatía fueron evidentes desde su niñez y matar se ha vuelto una adicción para él. Cinco episodios nos muestran el afán del criminal por garantizar la pulcritud de los asesinatos, la búsqueda de la estética a través de las fotografías a los cadáveres y el afán de trascender del "señor sofisticación", como el mismo asesino se hace llamar. 

El perfil de este sociópata está bien definido como el ser solitario, compulsivo con el orden, indiferente con el mundo que le rodea, que no manifiesta ningún remordimiento por sus actos. A diferencia de las series o películas sobre las mentes criminales, Jack no parece moverse por un trauma ni sus actos responden a un propósito. El mata por el solo placer de hacerlo. Es precisamente este aspecto alrededor del cual gravitan las digresiones que el director nos quiere mostrar. 

"Cuando acabo de cometer un asesinato me siento fuerte y contento, después viene el dolor y el dolor es más grande que el placer. Finalmente, el dolor es tan insoportablemente intenso que tengo que actuar”. Jack justifica su actuar criminal como un arte "el arte es más vasto de lo que pensamos". Verge, insiste en que "sin amor no hay arte". Jack contra-replica "si la glorificación podía degradar un trabajo, por qué la destrucción y la demolición no pueden hacer lo mismo y crear arte”. "Un artista debe ser cínico y no preocuparse por el bienestar de los humanos o de los dioses en el arte". 

Los asesinatos se muestran de manera bastante explícita y provocadora con el espectador.  El director parece burlarse para que haya una reacción, así sea con fastidio. Las mujeres son protagonistas en los crímenes de Jack. Una mujer que lo reta y exaspera; una viuda que se deja tentar por el aumento que podría tener la pensión que dejó su marido, la ingenuidad de una madre quien no es capaz de proteger a sus dos hijos; el exceso de confianza y la ligereza para las relaciones; la liviandad y la falta de propósito de su novia. Detrás de todos ellos, Jack manifiesta ese odio hacia las mujeres y justifica sus acciones por el proceder de estas.  "Por qué siempre es culpa del hombre?...Si uno fue tan desafortunado de haber nacido varón, entonces también has nacido culpable". 

La película ambienta el recuento que Jack hace a Verge de los crímenes, con referentes pictóricos de grandes artistas, con las imágenes del pianista Glen Gould en plena práctica de su oficio, con iconos de grandes obras arquitectónicas y así mismo con personajes de la historia reciente mundial. Con una muestra trepidante de grandes manifestaciones del hombre, artísticas, pero también de horror, el Director parece insinuar que matar es otra expresión humana más. La categoría de las imágenes y la combinación con el relato y las acciones de Jack son de una gran riqueza visual. 

En la segunda parte, Verge y Jack recorren el camino al infierno de Dante, por un túnel oscuro que desemboca en un hoyo de fuego profundo. El recorrido es impactante porque logra ambientar un final lleno de alegorías, recuerdos, y el hueco en el que finalmente cae Jack, es el epílogo de una vida sin sustancia, envuelta en la soledad y el vacío de su existencia. 

La referencias y variedad de temas de la película difícilmente se pueden abordar en su totalidad. Uno de sus méritos es el contraste entre la belleza de un arte universal a través de la pintura, la arquitectura, y la música frente a un arte que se justifica con la oscuridad y la destrucción. 

Sobre Matt Dillon, el protagonista, recae la fuerza de la película y desempeña un gran papel. Bruno Ganz, como la conciencia, merece toda la credibilidad. 

Del Director: Lars Von Trier es director, guionista danés. Nació en 1956. Estableció las reglas del manifiesto Dogma 95. Otras de sus películas son: "Melancolía", "Anticristo", "Dogville", "Contra viento y marea", "Bailarina en la oscuridad", "Europa". 



LOS DOMINGOS

  Directora: Alauda Ruiz de Azúa País: España Año: 2025 Reparto: Blanca Soria, Patricia López Arnaiz, Nagore Aranburu, Juan Minujin...