lunes, 23 de agosto de 2021

“NUNCA, RARA VEZ, A VECES, SIEMPRE”

 


Directora: Eliza Hittman

Año: 2020

País: Estados Unidos

Reparto: Sydney Flanigan, Talia Ryder, Theodore Pellerin

Premios: Oso de plata al Gran Premio del jurado en el festival de Berlín


De una manera delicada, sin moralismos, sin juicios y con respeto, está película nos invita a “ponernos en los zapatos” de una joven de 17 años, que ha quedado embarazada y decide abortar.

Autumn, la protagonista, vive con su familia en un pueblo de Pensilvania y combina su vida escolar con su trabajo como cajera en un supermercado. La cinta inicia con una muestra de representaciones artísticas de los estudiantes en un acto de la escuela, donde Autumn interpreta una canción con su guitarra, la cual es interrumpida por un compañero que le grita “puta”. Este hecho sumado a la dificultad, evidente desde el comienzo, de la convivencia que tiene esta joven al interior de su familia, especialmente con su padre, nos dan un marco para entender las causas de su introversión y de su aislamiento.

En una escena donde está reunida en la sala de su casa con la madre y sus hermanos menores, el padre acaricia la perra mientras le dice al animal delante de las demás mujeres “pequeña zorra”. En otra, el padre se refiere al comportamiento de su hija de manera despectiva “ella necesita que su cabeza sea revisada”. Estas palabras afectan profundamente a Autumn, lo cual colegimos más que por sus respuestas verbales, que no las tiene, por sus gestos de disgusto y de incomodidad. Muchas preguntas quedarán sin respuesta para el espectador en esta película de pocos diálogos.

Ante el temor de estar embarazada, Autumn acude a un centro médico para hacerse la prueba correspondiente y allí se sorprende al percatarse de que se trata del mismo test que venden en cualquier supermercado. Cuando le confirman que tiene 10 semanas de embarazo, a nadie le comunica este hecho. Solo cuando su prima y compañera de trabajo, Skylar, es testigo de las náuseas y de los vómitos, le comparte tal situación.

Autumn intenta abortar con los métodos caseros que internet ofrece, además de recurrir a darse golpes sobre su vientre. Como ninguna de estas prácticas le funciona, prepara con su prima el viaje a New York puesto que allí no requiere permiso de sus padres para hacerse el procedimiento, aun siendo una menor de edad. Recogiendo dinero entre ambas, y además apropiándose ilegalmente de efectivo del supermercado, logran juntar lo suficiente para el transporte en bus.

Cuando llegan a la ciudad de su destino acuden a un centro médico, donde es remitida a otro centro para nuevas pruebas y allí le manifiestan un error en el diagnóstico inicial y le confirman que tiene 19 semanas de embarazo. Sin dinero y sin sitio donde dormir, las dos jóvenes intentan pasar la noche viajando en el metro del cual huyen ante el acoso de un depravado. Vuelven a la estación del bus y de allí también son expulsadas a cierta hora. Finalmente se dedican a caminar por las calles arrastrando una maleta como única posesión.

Al día siguiente, antes de ser sometida al aborto, una médica le practica un cuestionario donde ella debe responder con alguna de las palabras que dan título a la película “Nunca, rara vez, a veces, siempre”. Esta escena es las más dramática y lograda de la cinta y nos permite comprender la situación de esta joven en toda su dimensión. A la pregunta de si había sido forzada a tener relaciones sexuales, ella responde “algunas veces”. Pero no sabremos nada más, solo que Autumn rompe en llanto. Este momento nos acaba de solidarizar con su tragedia, pero lo cierto es que desde el principio ya estábamos con ella, acompañándola en esta difícil decisión.

Con muy pocos diálogos, pero con una cámara que permanece atenta a los gestos de la protagonista y de su prima, la directora nos hace el recorrido por el drama de un embarazo no deseado, de un entorno familiar donde la joven no siente la confianza para manifestar su estado y de una soledad profunda que la lleva a tomar una decisión compleja pero que ella considera apropiada dadas sus circunstancias.

En el recorrido que hace Autumn desde el momento en que sabe de su estado, hasta que toma la decisión de irse a New York, ella puede oír las diferentes recomendaciones de quienes la atienden en los centros médicos, respecto a su condición: Que dé a luz al bebé y lo de en adopción o que tenga en cuenta las implicaciones de un aborto con los meses de embarazo que ya tiene. Llena de temor y sin apoyo alguno, ella toma su decisión.

La película no es la defensa del aborto. Es la defensa de la capacidad que debe tener una mujer de decidir y de tener acceso a los procedimientos médicos, sin ignorar las dificultades que una determinación de este tipo conlleva. Alude también a las dificultades de comunicación en pleno siglo plagado de redes sociales, cuando temas como el sexo y sus consecuencias no se abordan tan ampliamente como se debería, especialmente en los entornos familiares y escolares y más bien generan conflictos morales que se privilegian sobre los problemas de salud pública.

Con largos encuadres sobre los rostros de la protagonista que nos revelan sus angustias, esta película apela de manera deliberada a los silencios para descubrir las desazones e inseguridades. De lado quedan los ambientes en los cuales transcurre el film, que se vuelven secundarios. Sabemos que el viaje era a New York, pero solo vemos los interiores de algunos sitios: los consultorios médicos, la terminal de buses, el metro y unas pocas calles. El entorno se vuelve limitado cuando la mente está en otro lado. Aquí, lo demás importa muy poco.

Un tema como el aborto sigue generando mucha controversia. En Colombia, a pesar de los avances sobre la viabilidad para la interrupción voluntaria del embarazo en 3 casos, siguen existiendo barreras de acceso; peor aún, todavía hay quienes abogan por volver a la situación de criminalizar el aborto. En poco tiempo se debe pronunciar la corte constitucional sobre el futuro de este tema. Esperamos que no solo se reafirme en lo que ya se había ganado, sino que se amplíe el derecho de las mujeres para decidir libremente sobre su cuerpo.

Sobre la Directora: Eliza Hittman es guionista, directora y productora de cine. Nació en 1979 en New York. Ha dirigido series de TV como “Por 13 razones” “High Maintenance” y el largometraje “Beach Rats”.

 

 

 

 

 

 

miércoles, 21 de julio de 2021

 


JUANES Y J BALVIN
Dos talentosos paisas en documentales de Amazon Prime

Se trata de dos documentales muy diferentes, el de J Balvin sobre los 8 días que precedieron el concierto en Medellín en noviembre de 2019; el de Juanes, sobre su nuevo disco “origen”. Ninguno de los dos es especialmente destacable desde el punto de vista cinematográfico, pero tienen algo en común: nos acercan a dos personajes muy talentosos y sobre todo muy auténticos, y por esta razón vale la pena verlos.


JUANES “ORIGEN”

Alrededor de su último álbum discográfico “origen”, Juanes recrea las canciones que fueron decisivas en su formación artística y con ellas nos acerca a los artistas que las interpretaron. Escoge 12 temas y decide tocarlos con su banda, acompañándolos de ritmos diferentes a los originales. Acude a conversaciones con artistas contemporáneos, autores de algunas de esas canciones, para hablar de cómo marcaron su vida y lo impulsaron a cantar y a componer.

Juanes siempre tuvo la música como referente y muchos de los cantantes que influyeron en su niñez fueron aquellos que escuchó en las pianolas de los de bares de Carolina del príncipe, municipio de Antioquia donde pasaba sus vacaciones en casa de sus abuelos. Juan Gabriel, Julio Jaramillo, Carlos Gardel o intérpretes de géneros como la música de carrilera lo acompañaron desde pequeño. “Entender el origen de mi creación, de donde vienen mis canciones...”, este, dice Juanes fué el propósito de su último disco.

Sobre Juan Gabriel, del cual interpreta “No tengo dinero”, dice que tuvo oportunidad de hablar con él en México y considera que era bastante inteligente y divertido. De Bob Marley interpreta “Could you be loved” y dice que admiraba su lucha social y el hecho de que aún siga vigente. De Joe Arroyo escogió “Rebelión” y destaca su sonido africano el cual involucra con la salsa colombiana.

En los años 80’s, Juanes estuvo embebido en el rock, el punk y el metal y manifiesta que esos ritmos fueron parte del escape para expresar la rabia y la frustración de una época convulsa en Colombia, signada por las bombas, el narcotráfico y la guerrilla. De los artistas de ese tiempo destaca a Elkin Ramírez de “Kraken”, primera banda de rock heavy en Medellín. De ese grupo escogió la canción “Todo hombre es una historia”.

Sobre los músicos contemporáneos, con quienes habla en el documental, destaca a Fito Páez, de quien interpreta “El amor después del amor”. Con él estuvo compartiendo escenario en rock al parque en Bogotá. De Juan Luis Guerra seleccionó “La Bilirrubina” y menciona que fue este compositor el que le abrió otras visiones de la música en Colombia, diferentes al metal. De Sabina canta “y nos dieron las diez” y admira la poesía de sus canciones.

La canción con la cual cierra el documental es “Sin medir distancias”, de Diomedes Díaz, mostrando su amor por la música independientemente del género. “Amo la música, amo el rock, pero también amo la cumbia, el vallenato. Es esa mezcla de esos mundos que son mi vida”.


J BALVIN

Este documental acompaña a J. Balvin, “El niño de Medellín”, en su recorrido previo al concierto realizado en la tierra que lo vio nacer y a la cual llega después de triunfar ampliamente en el exterior. La película muestra la faceta más humana de este artista: sus temores por no llegar a obtener éxito, su persistencia con el canto y con un ritmo como el reguetón que tuvo que impulsar para que fuera conocido. En estos 8 días de filmación, se enfatiza sobre todo en dos aspectos: uno es la depresión, que confiesa lo ha acompañado desde muy joven y con la cual ha tenido que lidiar este cantante y el otro es la situación coyuntural que se presentó por la época del concierto, cuando recién se produjo la muerte de Dilan Cruz, un joven Bogotano que marchaba con ocasión de los reclamos sociales que se hacen en el país, y las consecuentes manifestaciones de protesta producidas por este hecho en varias ciudades de Colombia.

Sobre su enfermedad, J BALVIN se ha preocupado por hacerla visible como una manera de afrontarla y con la claridad de que tendrá que seguir conviviendo con ella: “la depresión es el infierno”. Ha recurrido a la meditación como una forma de terapia para calmar la ansiedad y se ha apoyado en un mentor espiritual y en un siquiatra para que lo acompañen en el proceso. Dejó el alcohol, hace mucho ejercicio y mantiene una comunicación con quienes considera que le ayuden en su equilibrio emocional y mental. Destaca el consejo de su mamá: “sé tú, nunca pretendas, porque el día que creas que eres una estrella dejarás de brillar para mí”.

Respecto al momento crítico que enfrentó previo al concierto de Medellín, el documental nos muestra a un hombre vulnerable, sensible por las protestas de los jóvenes y un poco perdido sobre cuál debe ser la posición del artista frente a hechos que involucran a sus conciudadanos, buena parte de los cuales son sus seguidores, y quienes reclaman un pronunciamiento suyo. ¿Debe él, un artista, tomar partido? ¿Puede quedarse callado y pretender que su papel es solo entretener? ¿O precisamente, tratándose de un personaje con tanta incidencia en su público, debe sentar una posición? Un dilema interesante que queda planteado y que finalmente resuelve el día del concierto ante los 45.000 espectadores que lo acompañaron.

En cualquier caso, el documental nos muestra a J Balvin más allá del artista, con los miedos y las incertidumbres propias de cualquier joven, que no teme exponerlos públicamente, pero que tampoco han sido obstáculos para desarrollar una carrera con enorme éxito gracias a su persistencia, al amor por su oficio y a un enorme talento.

Juanes y J Balvin: dos artistas orgullosos de la tierra donde nacieron, conscientes de sus orígenes, en lucha permanente por salir adelante con la profesión que escogieron, venciendo múltiples obstáculos. Como dice J Balvin “La gente ve la gloria, pero no saben la historia”.

 

viernes, 2 de julio de 2021

QUO VADIS AIDA?

 

Directora: Jasmila Zbanic

Año: 2020

País: Bosnia-Herzegovina

Reparto: Jasna Djuricic, Izudin Bajrovic, Boris Ler, Dino Bajrovic

 

Esta película, realizada en coproducción entre 5 países europeos (Bosnia-Herzegovina, Austria, Rumania, Alemania, Polonia), hizo parte de las nominadas al Oscar 2021 a mejor película extranjera. El guión gira alrededor de la masacre que se llevó a cabo en julio de 1995 en Srebrenica, ciudad situada en los Balcanes, parte de la antigua Yugoeslavia, en el contexto de una de las guerras étnicas, librada en este caso entre serbios y bosnios, una vez disuelta esta República.

La cinta se concentra en el lapso de unos pocos días, cuando los serbios invadieron la ciudad de Srebrenica después de haber derrotado al ejército bosnio, y sus habitantes fueron obligados a refugiarse en la base de Naciones Unidas -NU- y en sus alrededores, pues no todos alcanzaron a ingresar. Los cascos azules de NU debían garantizar la protección de la población civil, con apoyo de la OTAN, pues la ciudad se había declarado “área segura”, libre de ataques y acciones hostiles.

Sin embargo, los hechos que suceden a partir del momento en que el general Ratko Mladic, líder del ejército serbio, entra a esta ciudad de mayoría bosnia, son objeto de la denuncia que se hace en el film: atropellos contra sus habitantes, manejo torpe de la situación por parte de la ONU, falta de respaldo de la OTAN, asesinatos contra civiles bosnios desarmados e inermes.

La historia se describe teniendo como foco la experiencia de Aida (a quien se refiere el título de la película), una traductora al servicio de la ONU, habitante del pueblo en mención. La lucha desesperada de esta mujer para proteger a su esposo y a sus 2 hijos, nos hace partícipes del horror del conflicto, del irrespeto a los derechos humanos en situaciones de guerra y de las angustias de quien persiste en sobrevivir y poner a salvo a sus seres queridos.

Aida intenta que su familia pueda ingresar a la base de la ONU, a donde todos se dirigen, y lucha para que sus hijos no sean señalados como soldados cuando atropelladamente ingresan los serbios al interior de esta base para hacer un reconocimiento. Logra que su esposo sea escogido como uno de los mediadores en diálogo con Mladic y busca por todos los medios que su grupo familiar pueda salir hacia otra ciudad con los miembros protegidos de la ONU. Todo lo intenta y en todas las acciones vemos a una mujer dispuesta a morir a cambio de proteger a los suyos.

A partir de los recuerdos de Aida, en momentos en que siente que las existencias de todos están en peligro, el film nos transporta a eventos que para ella representaron gran alegría, como aquel del baile durante una fiesta del pueblo, donde varios de los invitados miran directamente a la cámara, uno a uno, haciendo visibles a personas comunes que buscan disfrutar los momentos amables de la vida. En otras dos tomas de primeros planos, una al inicio y otra al final, se enfoca la cara de Aida reflejando un rostro cruzado por la incertidumbre y el dolor. Se nos muestra así mismo la ruptura de la cotidianidad que implica la guerra, a través de elementos comunes como un estofado que se deja preparado en el horno cuando hay que salir huyendo o el abandono de las casas por parte de sus moradores, solo con una maleta, frente una señal de alerta.

La esperanza sobre un futuro que permita recuperar lo que se perdió con la guerra está latente para el esposo de Aida y para sus hijos, quienes charlan en medio de una multitud apiñada y en total precariedad en el reducido espacio de la base de la ONU, pero que aún les permite expresar: “cuando esto termine, celebraremos ampliamente”.

Si bien la película gira en torno a la masacre ocurrida, la mayor en Europa después de la segunda guerra mundial, marcando una tensión continua desde el inicio, la directora tiene gran acierto en el manejo de las imágenes sobre los asesinatos que ocurren en el pueblo y en las afueras de la base de la ONU, o posteriormente cuando separan a hombres y mujeres y estos son conducidos a un coliseo. Es suficiente la vista de los fusiles y el ruido de los mismos para adivinar lo que sucede.

La actuación de la protagonista, Jasna Djuricic, quien encarna a Aida, es sobresaliente y pasa de una actividad frenética, buscando salida a una situación en la cual se siente acorralada, a una pasmosa calma años después, en una elipsis que hace la cinta, cuando regresa a su pueblo a enfrentar su pasado y a proseguir con su vida.

La escena final cuando Aida asiste a una función de la escuela donde ella es maestra, es esperanzadora pues están muchas de las madres y abuelas que fueron víctimas de la guerra, y se enfoca a una Aida presenciando un acto infantil de sus pequeños alumnos, lo cual le permite esbozar una sonrisa.

En la matanza de Srebrenica murieron 8.373 personas. Mladic fue condenado a cadena perpetua por el tribunal penal internacional para la antigua Yugoeslavia, y su sentencia fue recientemente ratificada (en junio de 2021) por la ONU. La actuación de los cascos azules ha sido severamente cuestionada por el pobre manejo que se le dió a la situación.

Esta película ha sido criticada por los serbios, quienes reclaman que no se difundan las masacres de las cuales ellos también fueron víctimas. Precisamente, dentro de las aberraciones de la guerra, la venganza se vuelve un círculo que no se rompe y los asesinatos de unos no pueden justificar una actuación en igual sentido de los otros.

De la Directora. Jasmila Zbanic nació en Sarajevo, Bosnia, en 1974. Es directora, guionista y productora. Otras de sus películas: “Un día en Sarajevo”, “Grbavica”, “la isla del amor”.



viernes, 4 de junio de 2021

JUDAS Y EL MESÍAS NEGRO

 

Director: Shaka King

Año: 2021

País: Estados Unidos

Reparto: Daniel Kaluuya, Lakeith Stanfield, Jesse Plemons, Dominique Fishback, Martín Sheen

 

Cómo un joven de 21 años puso en jaque al FBI y obligó a esta entidad a diseñar toda una estrategia de infiltración para espiarlo, es la visión que reproduce esta película, a partir de la mirada de un director negro, Shaka King, sobre la vida de Fred Hampton, integrante de las panteras negras.

El grupo mencionado, fundado en California, estuvo activo entre 1966 y 1982. Buscaba reivindicar los derechos de la población negra, recurriendo a las armas (defendían el derecho a su porte) y a la violencia. Dentro de su ideario socialista estaba el no ser agredidos por la policía y en hacer una revolución por y con el pueblo que permitiera mejores condiciones de vida en cuanto a educación, vivienda y salud. Fred Hampton llegó a ser el presidente de las panteras negras en Illinois y su vicepresidente nacional.

La película, basada en hechos reales, se desenvuelve en este contexto. Inicia cuando William O’neal -Bill- un estafador de poca monta, llega a un bar donde solo hay clientes negros y se hace pasar por agente del FBI, con el único propósito de robar el carro de uno de los jóvenes que allí departen. Cuando Bill es capturado y llevado donde el agente Roy Mitchell, funcionario de la agencia, éste lo chantajea para que, a cambio de una condonación de su pena, se infiltre en el grupo de Hampton y brinde información valiosa que permita conocer los movimientos de las panteras negras.

A través de la relación entre Bill, Hampton y sus militantes, las interacciones con la colectividad que los apoyaba y los enfrentamientos con la policía, se desenvuelve su trama. Hampton era un líder indiscutible por su capacidad de convocatoria, su ascendencia sobre los negros y una oratoria que lo hizo famoso. Su activismo y capacidad de trabajo con la comunidad lo convirtieron en un dolor de cabeza para el FBI, quien calificó al grupo que lideraba como una amenaza para la seguridad interna de Estados Unidos.

La película hace una muy buena aproximación al perfil de este líder y a su proyección estratégica pues trató de convocar a las minorías de Chicago: puertorriqueños, los crowns, los stones (dos tribus urbanas), e incluso a los blancos pobres para que se unieran en una causa común, dentro de lo que él denominó “la coalición arco iris”.

En aquel momento histórico de los Estados Unidos los negros eran excluidos, oprimidos y sus derechos eran vulnerados por parte de las autoridades, razón por la cual nacieron grupos que, como el mencionado, ofrecían esperanzas para defenderlos y abogaban para que sus reclamos fueran oídos a cualquier precio. Sin embargo, la violencia con la que se hicieron visibles generó como respuesta más odio, represión y resentimiento de parte de quienes se sintieron atacados y de familiares y compañeros, víctimas de sus asesinatos. Muchos líderes con relevancia nacional pagaron con su propia vida la lucha por sus ideales, como fue el caso de Malcom X, citado en la película, quien no era parte de este grupo, pero era considerado un modelo a seguir.

En un terreno en el cual se recurre a la violencia de lado y lado, a métodos poco ortodoxos para lograr los objetivos, empieza una espiral de odio y degradación. Las panteras negras creen que han soportado un maltrato por años y que había llegado el momento de dejar de agachar la cabeza y hacer justicia por propia mano. La policía por su parte, decide que hay que acabar con la violencia por ellos generada, así haya que sobrepasar la ley. Por supuesto esto no termina bien.

El director logra una aproximación a la confrontación vigente a fines de los años 60, entre las panteras negras y la autoridad pública, que sigue teniendo repercusiones en la actualidad puesto que muchas heridas quedaron abiertas. (Basta mencionar el movimiento social “Black lives matter” tan relevante en la última década). El espectador se enfrenta con las realidades y las manipulaciones de cada lado, lo que permite una perspectiva para concluir que ninguno es tan bueno como se ve a sí mismo ni tan malo como cree que es el otro. Una mirada que intenta ser imparcial para comprender el origen de los sentimientos de cada bando.

Así como se muestran los programas comunitarios de las panteras negras, entregando desayunos a los niños y construyendo centros de salud durante el día, también están los enfrentamientos a tiros con agentes del orden durante las noches. Igualmente se presenta el rol de los funcionarios del FBI y de la policía haciendo inteligencia y defendiendo el orden público, pero en simultánea violando la ley para lograr los resultados exigidos en capturas y en aniquilar a los enemigos señalados. Un espejo que siempre tiene dos caras.

La cinta involucra imágenes de archivo sobre el grupo de las panteras negras y sobre una entrevista (la única que dio el espía William O’neal), a una cadena de TV pública en 1989 donde habla de su infiltración y del rol que cumplió al lado de Hampton. Al año siguiente de estas declaraciones, Bill se suicidó.

Dos actores tienen una actuación destacada en esta cinta. Uno es Daniel Kaluuya, quien interpreta a Hampton, reconocido por la película “déjame salir” por la cual fue nominado como mejor actor en los premios Oscar de 2018. Con esta nueva cinta ganó el Oscar 2021 a mejor actor de reparto. El otro que sobresale es Lakeith Stanfield, quien interpreta a Bill, nominado a los Oscar 2021 como mejor actor de reparto por este mismo film.

La historia narrada en esta cinta cobra vigencia en los actuales momentos.

Del Director. Shaka King nació en 1980 en Estados Unidos. Actualmente vive en Brooklyn. Otras películas suyas: Newlyweeds (2013), Mulignans (2015). Judas y el mesías negro fue nominada como mejor película en los premios Oscar 2021.

 

 

  

sábado, 24 de abril de 2021

 

DOS PRODIGIOSOS ACTORES EN SENDAS PELICULAS SOBRE LA DEMENCIA SENIL

FALLING

 

Director: Viggo Mortensen

Año: 2020

País: Canadá

Reparto: Lance Henriksen, Viggo Mortensen, Terry Chen, Laura Linney

 

Lance Henriksen en el papel de Willis es quien protagoniza esta película. Con una muy destacada actuación se convierte en el eje alrededor del cual gira la historia sobre un hombre ya mayor que empieza a verse afectado por una demencia senil, la cual se agrava por las posiciones radicales que sostuvo durante toda su vida y que ahora no encuentra filtros para expresarlas.

Cuando Willis decide que no puede seguir viviendo solo en su granja, por sus evidentes limitaciones, viaja junto con su hijo John a California, donde vive este último. Desde la primera escena se hacen visibles la desorientación, los frecuentes olvidos y los ataques agresivos de Willis ante cualquier requerimiento.

John es gay y vive con su esposo y la hija adoptiva de ambos. Estos hechos exacerban el malestar y el desprecio de un hombre homofóbico como su padre, los cuales manifiesta con  ofensas reiteradas  y encono hacia  su pareja. Solo su nieta lo calma y es capaz de tener un acercamiento con él.

Willis también tiene una hija, Sarah, quien aprovecha su estadía en California para que la familia pueda compartir un encuentro durante un almuerzo. La reunión sin embargo sale mal, pues cuando ella intenta hablar sobre los buenos recuerdos, su padre solo tiene palabras ofensivas para las mujeres con las cuales convivió; en su misoginia está convencido de que todas son unas putas y esa es la razón por la cual lo abandonaron. La rebeldía de sus nietos manifestada con sus tatuajes, piercing y cabellos pintados de colores, son por él criticados viéndolos como una debilidad.

El director nos lleva a través de flash back a entender la tensa relación familiar de Willis con sus dos hijos, con la madre de ellos y luego con su segunda esposa. John y Sarah se mostraban temerosos ante las reacciones violentas de su padre; la madre de ambos encuentra imposible la convivencia con un hombre que no le daba espacio y que no tenía con ella consideración; la segunda relación que él tuvo también se frustró. Todo ello alimentó en Willis un resentimiento profundo.

El padre de John pretendió educarlo desde niño como un macho que debía demostrar su hombría disparando y aprendiendo a cazar y a la hija apenas si la considera ya que califica a las mujeres en una categoría menor. Sin embargo, ante la enfermedad de Willis, sus hijos no lo abandonan porque entienden que las frustraciones son intrínsecas a un temperamento que no puede controlar y a unos prejuicios arraigados. Es su padre, y por encima de los conflictos, siempre estuvo cerca de ellos y no van a hacerlo a un lado ahora que los necesita.

Las escenas que presenta esta cinta del pasado enfatizan las actitudes despóticas y abusivas de Willis que todos de manera implícita o expresa le reclaman. Las escenas del presente invitan a la tolerancia pues ya no se justifica pelear con un enfermo. Una película dura sin duda, pero que nos invita a reflexionar sobre la dificultad de las relaciones familiares y al mismo tiempo sobre la complejidad de romper esos lazos pues al lado de los momentos amargos también están aquellos inolvidables.

Este largometraje, el primero de este director y quien también es su guionista, tiene algo de autobiográfico como el mismo lo manifestó, lo hizo “pensando en la familia como un reflejo, un microcosmos de la sociedad en general”

 

EL PADRE

 

Director: Florian Zeller

Año: 2020

País: Reino Unido

Reparto: Anthony Hopkins, Olivia Colman, Imogen Poots, Rufus Sewell, Olivia Williams.

 

Con el protagonismo de un magistral Anthony Hopkins encarnando a Anthony un hombre de 80 años, quien empieza a tener problemas con su memoria, el mayor aporte de esta película está en introducirnos en la mente de este personaje. A diferencia de otras cintas con temática similar en las cuales los espectadores asistimos como testigos externos al deterioro psíquico de los personajes, “El Padre” nos sitúa en la mente perdida del protagonista para vivir con él las angustias y el desconcierto que producen el sentirse desubicado, extraviado, desconociendo a menudo a los seres más cercanos.

Este propósito lo logra el director a través de una narrativa cinematográfica que recurre a la repetición de escenas sobre un mismo hecho, pero que son evocadas de distintas maneras por parte de Anthony. Lo mismo hace con los personajes que rodean su vida, quienes cambian su fisonomía dependiendo de cómo los recuerde el protagonista. Esta técnica nos aproxima a la enfermedad del personaje pues permite entender cómo se trastoca el tiempo, el espacio y las personas próximas, y el desasosiego que puede generar ser víctima de una enfermedad de la memoria.

La hija de Anthony, Anne, interpretada por Olivia Colman, asume el cuidado de su padre, pero empieza a sentirse agobiada con la carga, pues cada día es un nuevo comienzo para ambos con la sorpresa de no saber que recuerda su padre y que no, si la va o no a reconocer, si va a saber dónde está, si amanece agresivo o tolerante. Por esa razón Anne acude al apoyo de enfermeras, las cuales rotan constantemente debido a que no son soportadas por el paciente.

La relación de Anne con su marido se vuelve tensa dada la convivencia con una persona como su padre que no solo demanda permanente atención, sino que se agrava con la pérdida de su sentido de ubicación y del tiempo, generando ahogo y nerviosismo en la pareja.

Anne trata de entender hasta último momento lo que pasa por la cabeza de Anthony y se llena de paciencia para cuidarlo y atenderlo y por ello la decisión final que asume le genera culpas y sufrimiento. El por su parte, en los momentos de lucidez, agradece y es consciente de lo que su hija hace por él.

Las escenas en las cuales padre e hija logran estar juntos conversando como si todo estuviera normal, producen complicidad y ternura y rememoran mejores tiempos. Sin embargo, la escena final del llanto de Anthony en brazos de su enfermera pidiendo la compañía de su madre pues vuelve a un estado de indefensión infantil, nos aterriza en la nueva realidad de la cual ya no va a escapar. “Qué hay de mí? ¿Quién exactamente soy?” se pregunta.

Esa ambientación de los hechos que vienen y van tal como ocurren en la mente del protagonista, la música de ópera preferida de Anthony, con la cual empieza y termina la cinta, y las actuaciones brillantes de Hopkins y Colman hacen que merezca ser disfrutada. Una delicada puesta en escena sobre un tema sobrecogedor.

 

martes, 13 de abril de 2021

 

MINARI

 

Director: Lee Isaac Chung
Año: 2020
País: Estados Unidos
Reparto: Steven Yeun, Han Ye-ri, Alan Kim, Youn Yuh-Jung, Noel Katecho


Tres generaciones de una familia originaria de Corea del Sur conviven en las afueras de un pequeño pueblo de Arkansas, donde llegaron con el propósito de sembrar y cosechar alimentos vegetales en su propia granja. Los esposos viajaron a Estados Unidos buscando un mejor futuro y allí nacieron sus dos hijos; posteriormente y para ayudar con el cuidado de éstos, arribó la madre de ella. A partir de los 5 miembros de esta familia se recrea la lucha de los inmigrantes por salir adelante en otro país, enfrentando unas costumbres y una cultura diferentes.

La película desarrolla una historia simple, sin espectacularidades, que nos hace testigos de las angustias de la pareja en su intento por cultivar el terreno adquirido con los ahorros de su trabajo inicial en California, todo esto con el propósito último de alcanzar su independencia. Los obstáculos propios de iniciar una actividad en la cual no tienen experiencia y el afán por recoger frutos antes de que se acaben los pocos recursos con que cuentan, hacen parte de sus preocupaciones en su día a día.

A la par con el desarrollo del cultivo, Jacob y Mónica (la joven pareja), trabajan en una empresa de pollos, con lo cual poco tiempo les queda para socializar y disfrutar. Los oficios de casa, del cultivo y del criadero donde laboran como obreros, absorben su cotidianidad.

De otra parte, la convivencia entre la abuela y sus nietos confronta la tradición coreana de ella, con la cultura estadounidense en la cual fueron ellos educados. Esta relación en principio distante, hasta el punto que varias veces el nieto se refiere a ella como “tú no eres una abuela de verdad”, pues no se adapta al estereotipo americano, va evolucionando y desarrollando empatías y aprendizajes mutuos. Precisamente uno de los hechos simbólicos es la siembra que hacen juntos de la planta de Minari, una variedad de apio de agua traído desde Corea, el cual da título a la cinta.

Hechos sucedidos en el desarrollo del negocio agrícola, con la salud de la abuela, con los reclamos mutuos de la pareja, en las pocas relaciones con la comunidad a través del encuentro semanal en la iglesia del pueblo, marcan el desarrollo de la trama.

Más que grandes acontecimientos, la honestidad con la cual esta película nos relata las vicisitudes que implica cualquier éxodo a través de las experiencias de esta familia, con sus pequeños éxitos y fracasos, es suficiente para tener una mirada sobre el panorama que deben afrontar quienes salen de su país con la esperanza de construir un mejor porvenir.

El director ha definido su película como semi-autobiográfica ya que no es un reflejo exacto de la realidad, pero como el mismo lo manifestó: “...de alguna manera la idea es la misma, intentar contar una buena historia”.

Sobre el director. Lee Isaac Chung (nacido en 1978), es un director y guionista estadounidense. Minari ha sido galardonada con varios premios en el festival de Sundance, en los globos de oro y es candidata a los premios Oscar en las categorías de mejor guión y mejor director.

 

 

martes, 23 de marzo de 2021

 

TRES DIRECTORAS QUE BRILLAN EN EL ESCENARIO DEL CINE ACTUAL

HERMOSA VENGANZA

 

Directora: Emerald Fennell
Año: 2021
País: Reino Unido
Reparto: Carey Mulligan, Bo Burnham, Alison Brie, Connie Britton

 

Esta película es un thriller que involucra drama y comedia. Cassie es una joven que ha renunciado a su carrera de medicina por un hecho del cual fue víctima su compañera y mejor amiga, cuando ambas eran estudiantes. Vengar a su amiga se vuelve en su obsesión una vez es consciente de que no hubo consecuencias contra los agresores y, para ello, recurre a la humillación y al engaño de los hombres con los cuales tiene contacto, pues les ha perdido toda su confianza.

En uno de sus antiguos compañeros de universidad, por un encuentro casual y después de varias citas, cree encontrar una pareja que la comprende y la valora, lo que le permite confiar nuevamente en el amor y pensar en compartir y disfrutar una vida juntos. Sin embargo, el conocimiento de hechos que habían estado escondidos en el pasado, la llevan a tener una profunda decepción.

Ante las nuevas circunstancias Cassie, llena de resentimiento y dolor, elabora de manera meticulosa un plan que le permita resarcir el dolor propio y aquel que un día sufrió su amiga. Para su sorpresa, este proyecto tiene consecuencias no solo sobre quienes son objeto de su venganza, sino sobre ella misma.

Como reza un dicho bien conocido “antes de partir para un viaje de venganza, cava dos tumbas”. Este parece un buen resumen del desenlace que tiene este guión, el cual fue escrito por su directora. “Realmente quería escribir una película sobre la venganza femenina”, manifestó en una entrevista.

Una película entretenida, que mantiene la tensión pero que también nos arrebata más de una sonrisa, con una alegre banda sonora pop y una excelente interpretación por parte de Carey Mulligan, como su protagonista y en quien descansa la mayor parte de la cinta.

Por este papel, Mulligan fue nominada a los globos de oro 2021 y a los premios Oscar. La película y su directora están igualmente nominadas a los Oscar 2021.

De la directora: Emerald Fennell nació en Londres en 1985. Es una actriz, autora, guionista y directora. “Dulce venganza” es su primer largometraje.

 

 

PAPICHA “Sueños de libertad”

 

Directora: Mounia Meddour
Año: 2019
País: Argelia
Reparto: Lyna Khoudri, Marwan Zeghbib, Shirina Boutella, Amira Hilda Douaouda, Yasin Houicha

 

Esta producción se sitúa en Argelia durante los años 90, conocidos como la “década negra”, cuando el país sufrió por el conflicto armado contra los grupos rebeldes islamistas (1991 hasta 2002).

En este contexto Nedjma, la joven protagonista de la cinta quien estudia en la universidad diseño de modas, rebosa ilusiones y deseos de triunfar y lograr su independencia. Pero nuevos vientos de represión para las mujeres por parte de los grupos islamistas radicales empiezan a soplar.

Las nuevas condiciones que acorralan a las mujeres se hacen visibles cuando la universidad comienza a ser amenazada, se empiezan a hacer exigencias respecto a la vestimenta femenina y se limitan las libertades de desplazamiento y acción.

Aquello que en principio se veía como manifestaciones aisladas de un reducido grupo de fanáticos, va ganando terreno e incluso es aceptado y aplaudido dentro de algunas seguidoras, lo cual lleva la convivencia a un punto insostenible.

A partir del momento en que se coarta la libertad y en que se establecen cánones restringidos de comportamiento, todo se replantea para las mujeres: las relaciones amorosas, la libertad de expresión, la capacidad de desarrollarse profesionalmente y de buscar propósitos más allá del papel de amas de casa.

Nedjma reacciona a este asfixiante ambiente y la forma de protesta por ella escogida es a través de su propio desfile de modas con una prenda como protagonista: el Haik. Esta es una pieza de tela típica de las musulmanas de Argelia (de algodón, seda o lana), mide 5 metros de largo por 1,6 de ancho y se lleva sobre la vestimenta dejando descubierto solo la frente y los ojos. Como una forma de rebeldía, Nedjma replantea el uso de esta única pieza proponiéndola como un vestido que es lucido de diversas maneras, pero dejando visibles otras partes del cuerpo.

El desfile tiene consecuencias para ella y sus compañeras que se solidarizaron con el acto.

La película abunda en personajes femeninos: amigas, madres, hermanas; los hombres en este nuevo escenario misógino solo aparecen para acosar a las mujeres, para plantear posiciones retrógradas o para su propia conveniencia. Allí radica la mayor crítica de la directora contra la opresión religiosa y machista.

Una película de denuncia, con una buena dirección, una excelente actriz protagónica, Lyna Khoudri, y con un guión que exhibe lo difícil que fueron estos años para las mujeres en Argelia.

De la directora: Mounia Meddour es una directora de cine y documentalista Franco Argelina, nacida en 1978. Abandonó Argelia a los 20 años por las amenazas contra su padre, también director de cine. “Papicha” es su primer largometraje.

 

 

NOMADLAND

 
Directora: Chloé Zhao
Año: 2020
País: Estados Unidos
Reparto: Frances McDormand, David Strathaim, Bob Wells, Swankie, Linda May, Peter Spears

 

Una mujer mayor, quien recientemente ha enviudado y que además ha perdido su trabajo por el cierre de la fábrica donde laboró por años, se enfrenta simultáneamente a la incertidumbre de su futuro y a una inmensa soledad.

Sin hijos y con deseos de conservar su independencia, pero desafiando las limitaciones económicas del desempleo, Fern la protagonista de la historia, empieza a deambular por oficios temporales que ofrecen muy pocas garantías. La precariedad a la cual ha llegado, la lleva a adaptar su furgoneta como vivienda, ahorrando con ello arriendo y servicios.

En los estacionamientos donde puede dejar su carro-casa descubre otras personas viviendo en condiciones similares a la suya. Identifica entonces un grupo de conductores mayores de sesenta años que cruzan el oeste de Estados Unidos, asumiendo empleos de temporada e intercambiando experiencias y oportunidades. Esa es la “tierra de los nómadas”, como lo indica el título de la película.

Fern se hace amiga del líder del grupo, Bob, quien inculca una filosofía de vida para el grupo, su tribu como él la llama, donde prima el disfrute del recorrido y el abandono de la esclavitud, la cual considera se deriva de trabajos mejor remunerados pero exigentes en compromisos, en reglas sociales y en horarios. Con Bob, Fern comparte conversaciones íntimas sobre sus mutuas pérdidas, tristezas y angustias.

Son éstas charlas entre Bob, Fern y esos personajes anónimos de carretera, así como el recorrido por hermosos y diversos paisajes, en donde reside el corazón de la película. Es el acompañamiento por un mundo poco convencional donde muchos han encontrado una forma de vida.

Frances Mac Dormand interpreta a la protagonista en un papel que nos acerca a sus sentimientos, que le cuesta tanto expresar, y donde ella se reafirma en la búsqueda de libertad e independencia, la que solo encuentra en su solitario trayecto por la carretera.

Los intentos que hace la hermana de Fern, o incluso los de un amigo del grupo de nómadas quien busca “asentarse” e intentar una nueva vida con su hijo y nieto a la cual invita a Fern a compartirla, resultan vanos. Ella defiende el continuar con su estilo de vida pues es en el camino donde ha encontrado, no digamos la felicidad, pero si cierta paz que había perdido.

Esta cinta hace una crítica muy dura al desamparo en el cual caen las personas mayores cuando afrontan el desempleo o cuando, después de trabajar muchos años, se enfrentan a la vida con una pensión insuficiente para cubrir sus necesidades. Y aunque esa vida itinerante puede ser una decisión, la mayoría de las veces es quizás la única posibilidad.

De la directora: Chloé Zhao nació en Pekín en 1982. Es productora de cine, guionista y directora. Por “Nomadland” ganó el globo de oro y el león de oro. Está nominada a los premios Oscar 2021.

LOS DOMINGOS

  Directora: Alauda Ruiz de Azúa País: España Año: 2025 Reparto: Blanca Soria, Patricia López Arnaiz, Nagore Aranburu, Juan Minujin...