Directora: Shih-Ching Tsou
País: Taiwán
Año:
2025
Reparto:
Janel Tsai, Shi-Yuan
Ma, Nina Ye, Brando Huang, Akio Chen
Shih-Ching
Tsou, de origen Taiwanés, hace su debut en solitario como directora en esta
película, aunque ya había participado en otras producciones (Take-out,
Tangerine, Proyecto Florida), al lado del gran director independiente
estadounidense Sean Baker, quien la acompaña esta vez como coguionista,
productor y editor de “La chica zurda”.
La
idea original de este filme surgió por el recuerdo de Shih-Ching Tsou cuando
siendo niña en su país de origen, su abuelo le decía que no podía usar la mano
izquierda pues era considerada la mano del diablo.
La
película fue filmada en Taipéi, la capital de Taiwán y rescata un símbolo de la
ciudad como es el mercado nocturno, pero también hace referencia a muchas de
las tradiciones y mitos de sus habitantes entre ellos la estigmatización por el
uso de la mano izquierda.
El
gran aporte de la cinta es su autenticidad al rescatar en el ambiente propio de
la ciudad la simpleza de la vida cotidiana. La mayor parte de los sucesos
transcurren en uno de los mercados nocturnos de Taipéi, epicentro de la
gastronomía callejera taiwanesa, pero donde también se vende ropa, juguetes y
se realizan juegos de feria. Este escenario típico no fue cerrado para la
filmación, la cual tuvo que ser realizada en medio del público que allí asiste.
Las grabaciones se hicieron con un IPhone y la cámara se colocó a la altura de
la pequeña protagonista, una niña de 5 años, gran actriz revelación.
El guion
se refiere a una madre y sus dos hijas quienes viajan a Taipéi en busca de
trabajo y para ello abren un puesto en uno de los mercados nocturnos ofreciendo
fideos como producto principal. She Fen, la madre, alquila un pequeño
apartamento y espera con su trabajo dar sustento a su hija I-Ann de 20 años y a
la pequeña I-Jing, de 5. A partir de la llegada al nuevo hogar la película
cuenta en paralelo la forma como desarrollan su vida estos tres personajes.
La
madre, poco después de su llegada es localizada por el hospital en donde fue
internado gravemente enfermo su ex esposo quien la había abandonado hace 10
años. A este centro acude para enfrentar dicha situación. La hija mayor busca
trabajo como vendedora de nueces de betel (semillas de la palmera de Areca que
se mastican como estimulante y son muy apreciadas en el país), para lo cual
tiene que desplegar encantos femeninos, simpatía y vestimenta ligera como se
acostumbra en este negocio. La hija pequeña acompaña a su madre al mercado
después de clases y empieza a obsesionarse con el hecho de ser zurda cuando su
abuelo le repite que no puede usar esa mano porque es considerada como la del
diablo.
She-Fen
comienza a padecer las consecuencias de asumir los gastos de su exmarido,
dificultades para pagar su arriendo y a enfrentar conflictos con I-Ann, la hija
mayor, quien le reclama por este asunto. A ésta a su vez se le presentan problemas
en el trabajo cuando se involucra en una relación con su jefe casado. La menor,
I-Jing, inicia pequeños robos porque según ella, no puede dominar su mano
zurda.
Esta
situación de estrechez económica y de vicisitudes en los trabajos diarios, así
como el esfuerzo por sobrevivir en el competitivo mercado generarán conflictos
al interior de esta familia, que se incrementan cuando involucran a los padres
de She Fen.
Las
escenas en las calles de Taipéi, con la congestión del tráfico, especialmente
de motos, así como las grabaciones del mercado con el ritmo acelerado de los
diferentes puestos comerciales y con las correrías de la pequeña I Jing le dan
un ritmo muy interesante a la cinta.
Aunque
en la segunda parte la trama contiene muchos elementos adicionales que la complican
de manera innecesaria, ya la directora ha mostrado aspectos suficientemente
sólidos para rescatar la película. En esta última parte aparecen temas de
inmigración ilegal, -aquellos ciudadanos chinos que a través de Taiwán quieren
llegar a Estados Unidos-, y temas de machismo, en un país que privilegia a los
hombres de la familia por encima de las mujeres.
El
final es sorpresivo pues permite entender los resentimientos de la hija mayor
con su madre y da un espacio a la reconciliación gracias a hechos que se habían
mantenido ocultos pero que permiten sincerar la relación entre madre e hija.
Una
película muy ilustrativa de un país a partir de las situaciones diarias de una
familia común, con muy buenas actuaciones por parte de las tres mujeres
protagonistas, con escenas a un rápido ritmo y una edición que permite apreciar
varios temas en paralelo lo que cautiva la atención del espectador.
“La
Chica Zurda” fue finalista en la categoría de mejor película Internacional en
los premios Oscar, fue mejor película en el festival internacional de Roma 2025,
entre otros. Actualmente está disponible en la plataforma Netflix.
De
la directora:
Shih-Ching Tson, nació en Taipéi en 1971. Es una productora, directora y actriz
Taiwanesa-estadounidense. Estudió comunicación en The New School en donde
conoció a Sean Baker con quien trabajo de cerca en varias películas. Con
anterioridad había obtenido un título en la universidad católica de Fujen.
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