Directora:
Alauda Ruiz de Azúa
País:
España
Año:
2025
Reparto:
Blanca Soria, Patricia López
Arnaiz, Nagore Aranburu, Juan Minujin, Miguel Garcés
“Cada uno se mueve por una verdad, otra cosa es qué es
verdad”
Alauda Ruiz de Azúa
A
partir de la decisión de una joven que acaba de terminar sus estudios de
bachillerato y sobre la cual su familia tiene sembradas expectativas de su
ingreso a la universidad con el propósito de que estudie una carrera y forje un
futuro, se construye una historia muy bien contada en la medida en que la
resolución que ella toma va a contracorriente de la opinión de los otros.
Ainara,
la joven protagonista, es una muchacha alegre, que tiene las mismas
inquietudes, miedos y preocupaciones de cualquiera de sus contemporáneas
respecto a lo que quiere y espera de su vida. Comparte con las compañeras de
colegio y los amigos paseos y diversiones propios de su edad. Hace parte de un
coro donde encuentra a otro joven el cual despierta el deseo y el interés por
los primeros acercamientos sexuales.
Ainara
perdió a su madre siendo muy niña y vive con su abuela, quien la ha criado, y
con su padre, bastante ausente debido al tiempo que dedica a su trabajo, a una
segunda pareja y a sus otras dos hijas. La comunicación de Ainara es cercana
con su abuela y con su tía Maite, quien de alguna manera asumió el rol de
madre. Ambas, abuela y tía, tienen un pensamiento liberal respecto al rol de la
mujer en el mundo actual.
En
el colegio, regentado por monjas cristianas, Ainara empieza a manifestar
curiosidad por la forma de vida centrada en el encierro, el rezo y la meditación
que ellas llevan. Después de un retiro religioso con sus compañeras durante un
fin de semana se da cuenta que los espacios de silencio, de oración y de
conversación personal que ella mantiene con Cristo son afines con su
personalidad y con su gusto. Este impulso de Ainara es apoyado tanto por la
madre superiora como por el cura del colegio quienes la invitan a una
convivencia en el convento para que comparta y aprecie la vida en comunidad. Ambos
le reiteran que Dios está haciéndole un llamado y le sugieren que lo escuche.
Cuando
ella manifiesta a su familia el interés por esta experiencia con las religiosas
se topa con reacciones tan diversas que acaban generando grandes conflictos a
su interior. Su padre, Iñaki, un hombre profundamente conservador, no ve
mayores problemas y aunque en principio se sorprende, apoya que ella pueda
conocer de cerca la clausura y la forma de vida que le va a significar el
futuro que ella vislumbra. Su tía Maite en cambio ve con frustración que una
mujer inteligente, que puede tener un futuro profesional destacado se encierre
a orar sin disfrutar su vida. Su abuela incluso se resiste a que una mujer que
puede abrir otras oportunidades se recluya en un mundo contemplativo.
Respetando
finalmente la voluntad de Ainara y, algunos esperando que una semana en el
convento le ayude a cambiar de opinión, ella acude a permanecer brevemente allí
como una novicia más. Estando en ese lugar su tía le comunica la muerte de la
abuela. Cuando Ainara asiste a la misa de despedida, en medio del dolor que le
produce la partida de su abuela, tiene un momento de éxtasis donde ruega a
Cristo que la ayude a tomar una decisión. Finalmente, opta por acoger la vida
religiosa.
La
sorpresa para la tía Maite, una mujer independiente y poco creyente, es
mayúscula y se niega a aceptar esta decisión de su sobrina. Iñaki la asume,
pero es cuestionado por Maite por su debilidad y por no haber luchado contra
esta decisión que compromete la vida de su hija. Este hecho es apenas un
desencadenante de las situaciones que surgen posteriormente. Una de ellas es la
pelea entre Iñaki y su hermana Maite por la herencia y la pérdida de la casa
familiar como consecuencia de los negocios de Iñaki quien había hipotecado los
bienes de su madre. Igualmente salen a flote las tensiones al interior de la
relación de Maite con su esposo ya que ésta venía deteriorándose de tiempo
atrás.
Hay
varios aspectos que resultan muy bien tratados en la cinta. Uno de ellos es la
posición de los miembros de la familia respecto a la decisión de Ainara de irse
para el convento. Cada uno, incluyendo a la propia joven, parece tener
argumentos para defender su postura. La película no toma partido, más bien
sirve de conducto para formular muchas preguntas sin que se den respuestas. El
otro aspecto relevante es que la película permite reflexionar acerca de cómo un
hecho se convierte en detonante de una situación, y acelera una serie de crisis
que ya venían cocinándose, pero que no se habían hecho visibles.
Esos
dos aspectos son presentados gradualmente en el filme a través de los diálogos
(aspecto que constituye lo más relevante de la película), para que sea el
espectador el que tenga su propia mirada sin ser inducido a conclusiones.
Las
mejores actuaciones están en cabeza de las mujeres. Blanca Soria, quien
interpreta a Ainara es una mujer muy joven que se luce en este primer papel,
fue nominada al premio Goya a la mejor actriz revelación. Tanto Patricia López
Arnaiz, en el papel de la tía Maite como Nagore Aranburu como la madre superiora
tienen una amplia experiencia en teatro, el cine y la televisión. Aranburu se
hizo acreedora al premio Goya a mejor actriz de reparto por esta película.
En
la música que acompaña el filme se destacan las bellas adaptaciones corales de
“Into my arms” de Nick Cave and the Bad seeds y “Ave Verum” -una pieza sacra de
Mozart-. El repertorio musical de la cinta se puede escuchar en Spotify.
Esta
película se puede ver en Movistar Plus.
De
la directora: Alauda
Ruiz de Azúa nació en Baracaldo, España, en 1978. Estudió Filología inglesa,
Comunicación audiovisual y Dirección de cine. Trabajó varios años en el sector
de la publicidad. Otras de sus películas son: “Cinco lobitos” con la cual ganó
el premio Goya a la mejor dirección novel, la miniserie para televisión
“Querer” y varios cortometrajes. Con “Los domingos” ganó la concha de oro en el
festival de cine de San Sebastián y el premio Goya a la mejor dirección.